A orillas del río Piedra...
A orillas del río Piedra me senté y lloré. Cuenta una leyenda que todo lo que cae en las aguas de este río —las hojas, los insectos, las plumas de las aves— se transforma en las piedras de su lecho.Ah, si pudiera arrancarme el corazón del pecho y tirarlo a la corriente; así no habría más dolor, ni nostalgia, ni recuerdos.
A orillas del río Piedra me senté y lloré. El frío del invierno me hacía sentir las lágrimas en el rostro, que se mezclaban con las aguas heladas que pasaban por delante de mí. En algún lugar ese río se junta con otro, después con otro, hasta que —lejos de mis ojos y de mi corazón— todas esas aguas se confunden con el mar.
Que mis lágrimas corran así bien lejos, para que mi amor nunca sepa que un día lloré por él. Que mis lágrimas corran bien lejos, así olvidaré el río Piedra, el monasterio, la iglesia en los Pirineos, la bruma, los caminos que recorrimos juntos.
Olvidaré los caminos, las montañas y los campos de mis sueños, sueños que eran míos y que yo no conocía.
Me acuerdo de mi instante mágico, de aquel momento en el que .un «sí» o un «no» puede cambiar toda nuestra existencia. Parece que sucedió hace tanto tiempo y, sin embargo, hace apenas una semana que reencontré a mi amado y lo perdí.
A orillas del río Piedra escribí esta historia. Las manos se me helaban, las piernas se me entumecían a causa del frío y de la postura, y tenía que descansar continuamente.
—Procura vivir. Deja los recuerdos para los viejos —decía él.
Quizá el amor nos hace envejecer antes de tiempo, y nos vuelve jóvenes cuando pasa la juventud. Pero ¿cómo no recordar aquellos momentos? Por eso escribía, para transformar la tristeza en nostalgia, la soledad en recuerdos. Para que, cuando acabara de contarme a mí misma esta historia, pudiese jugar en el Piedra; eso me había dicho la mujer que me acogió.
Así —recordando las palabras de una santa— las aguas apagarían lo que el fuego escribió.
Todas las historias de amor son iguales.

2 Comentarios:
No, no hay ninguna igual ...
Porque nunca se repite la misma persona, y porque ni siquiera nosotros mismos después de cada história somos los mismos.
No hay ninguna história igual, ni de amor, ni de nada...
Pero todas tienen algo en común, que nos enseñan algo, y cada história que vivimos nos acerca más a la verdadera.
Nos da lecciones sobre lo que queremos y lo que no queremos.
Cada história nos hace crecer un poco más, y por eso es bueno sentirse agradecido por haberlas vivido, aunque el final nos parezca malo, seguro que algún dia, estaremos agradecidos de que se acabara.
Confía en el destino.
Luneeeee, que ganas tenia de hablar contigo :)
Estoy de acuerdo en que no hay dos historias de amor iguales porque no hay dos personas iguales, nisiquiera, como bien dices, nisiquiera nosotros somos los mismos de ayer.
Lo que escribí son palabras de Pilar, la protagonista de un libro. Y tiene una forma muy peculiar de ver el mundo y por qué no decirlo el amor.. Me gusta esa história entre otras muchas cosas porque ella y su amor se conocen desde niños, como me pasa a mí con mi ex. Y en muchas cosas, no en todas por supuesto, me recuerda a él, a nosotros.
Por otro lado aunque me parezca malo que nuestros caminos se separaran, no me arrepiento de nada. Lo bueno y lo malo que viví esos años lo viví con él y eso ya es incomparable.
Le extraño mucho, pero creo que es mejor extrañar algo hasta el punto que te duela el alma en ocasiones a no sentir dolor porque nunca hayas sentido nada tan especial por nadie.
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